Disculpar no entender (Claro voy a decir yo lo mismo cuando este en el tribunal por haberme robado un encendedor) – dijo el Gerente. Al parecer había que guiarlo paso a paso.

Levante en encendedor y le pregunte ¿Que es esto?

Dudoso me contesto – Encender. (Muy bien ya habíamos establecido un nivel de comunicación básica)
Muy bien – dije – ahora, ¿aquí hay un encendedor? – Pregunte mientras le daba el ticket.

Después de examinarlo unos momentos contesto – No haber (Si!, prueba dos superada falta la mas difícil).

Saque el dinero de mi bolsa y se extendí mientras le decía – Lo quiero comprar.

¿Por que? – pregunto el desconcertado sin tomar el dinero.

(¿Como que por que? que pregunta es esa. Por que lo quiero comprar simplemente, acaso le tengo que dar explicaciones de mis actos a todos los vendedores). Le dije pacientemente – El encendedor se quedo atorado en uno de los artículos por lo que no me lo cobraron y quisiera pagarlo.

El policía ya se había dado por vencido y únicamente a la expectativa mientras que el gerente tenia la misma cara de confusión que al principio. No entender – volvió a decir el Gerente – esperar un segundo.

No, no hay necesidad de esperar – le dije – cobre el encendedor.

Pero ya era demasiado tarde el gerente se encamino a su oficina, yo trate de alcanzarlo pero el policía con mucha delicadeza me indico que me detuviera. Como no quería ningún problema mas, decidí esperar no tan pacientemente como era deseado. Mire al policía que ya se veía de una edad avanzada, armado con su macana no se veía tan temible, pero daba la impresión que sabia artes marciales por la suavidad y firmeza de sus movimientos. Era mejor no hacer que se pusiera muy nervioso.

Pasaron un par de minutos y el gerente seguía en su oficina mientras que yo seguía esperando con mi custodio. Tratando de romper un poco el silencio le pregunte – ¿No habla usted ingles? – si tener mucha esperanza de una respuesta afirmativa.

No ingles – contesto el policía de forma firme.

Yo trate de ver si realmente no sabia o simplemente no lo quería utilizar y le pregunte – ¿No habla absolutamente nada?

No pareció haberme entendido, simplemente se me quedo viendo con una cara de no quiero hablar contigo que me dejo en claro que tratar de seguir la conversación era imposible, tal vez el haberlo ignorado al inicio no fue tan buena idea y solo quedaba esperar.

Momentos después salió el gerente de su oficina y se encamino hacia nosotros.

Leave a Reply

CommentLuv Enabled