En un país tan avanzando tan tecnológicamente ¿Por que hablan a gritos? lo mas curioso es que era el único momento en el que gritaban. El señor se sentó en su silla y al igual que los otros trato de ignorarme, pero como todos los presentes no pudo y sus ojos con poco disimulo seguían cada uno de mis movimientos. El silencio era sepulcral y bastante incomodo, se oían los pasos y como comían, nosotros nos quejamos del ruido en los restaurantes, especialmente cuando estas cerca de la cocina, pero el silencio es mucho mas incomodo sobre todo cuando eres el centro de atención.
Gracias a Dios la comida no se tardo mucho en llegar y me trajeron mi arroz con tiritas de algo arriba, mi ensalada con dos tipos de aderezos diferentes y un te. Un te, no había pedido nada de tomar bueno pues ni modo a tomar te. Lo probé y estaba bastante amargo pero no sabia tan mal. El arroz estaba bastante bueno, mucho mejor que lo que esperaba y las famosas tiritas parecían ser de cerdo y también estaban buenas, el único problema es que no podía comer con palillos y todo se me caía, a lo lejos alcance a oír una risa pero preferí ignorarla y me fije en las personas que estaban a mi lado para aprender a comer con palillos.
Una vez que había ganado ritmo con los palillos tomo el turno con la ensalada y la decisión era escoger cual de los dos aderezos debía de ponerle. Decidí abrir los dos y los probé con los palillos y uno de ellos que sabia excepcionalmente bueno y lo utilice para ensalada. La ensalada no era de lechuga si no de algo que se le parecía pero no estaba nada mal y el aderezo le daba un sabor especial.
Termine de comer y quede bastante satisfecho, me acerque a la caja registradora para pagar y cuando me dieron el ticket me di cuenta que solamente me estaban cobrando dos cosas, por supuesto no sabia cuales dos, pero había comido la ensalada, el arroz con algo y el te, entonces faltaba uno el problema era explicarle a la señorita esto. Decidí seguir con las reglas básicas de la comunicación de los últimos cuatros días de mi vida en Japón, las señas. Comencé haciendo la representación de mi mismo comiendo el arroz, que bueno que fue imaginario si no hubiera dejado un tiradero en el piso.