Hubieran visto a la pobre tratando de avanzar entre bolsas de aire y movimientos del avión. Seguramente termino llena de moretones.
Unos minutos después regreso pasando a mi lado, por supuesto sosteniéndose de donde podía, la detuve y le pregunte si todo estaba bien, me contesto un simple si, con una cara de susto que no podía con ella. La tome la mano y se la acaricie, ella se asusto y retiro su mano. Le guiñe el ojo y le dije – Abróchese el cinturón – Me sonrió con tristeza y se alejó.
Poco tiempo después, el capitán dio otro anuncio – Estimados pasajeros, les informamos que ya estamos llegando Narita y vamos a tratar de aterrizar. Manténganse con calma, en sus asientos y con el cinturón de seguridad abrochado… (¿No sería mejor utilizar el sistema de las montañas rusas?, te amarran y ya)… es posible que se sienta un poco más agitado… (¡Posible! ¿Acaso es posible eso?, ¿que no había terminado ya el ciclo de secado?).
Volteé a ver a mi vecino que se encontraba sudando, parecia estar empotrado en el asiento, y sonriendo le dije – Un poquito nervioso, eh!. No creo nunca haber sido odiado tanto en mi vida. Sentí que su mirada penetraba hasta mi cerebro y lo sacaba por mis ojos. Lo bueno es que estaba tan aferrado a su asiento que no se iba a soltar para pegarme. Otra bolsa de aire me recordó que posiblemente iba a estar más agitado.
Fue una eternidad, bajábamos un poco, se alcanzaban a ver una luces y… volvíamos a subir… y una y otra vez… y otra vez… y otra. Aun que ya no se sentía tan mal como antes, o al menos la esperanza de que estábamos más cerca del suelo, disminuía un poco la tensión, una caída a esta altura era mas fácil de sobrevivir. Ahora la presión era estar a salvo antes de que nos alcanzara el tifón. Claro, después de cada subida y bajada la tensión iba en aumento.
Y otro anuncio – Estimados pasajeros… (Me pesa informarles que nos vamos a quedar sin combustible)… les informo que no vamos a poder aterrizar en el aeropuerto de Narita, por lo que cambiaremos de curso al aeropuerto que nos asignaron… (¡Que sea en el sur, que sea en el sur!)… en los monitores se desplegara la información del nuevo destino, permanezcan en sus asientos con el cinturón de seguridad abrochado (bueno, al parecer la gasolina no es el problema, o no lo mencionan porque ES un problema).
Tu si tienes mala suerte jaja, creo que me voy a leer todo tu diario esta bueno el tema xD
Jejejejje espero que te guste y si tengo un poco de mala suerte, pero mala suerte en japón no es tanta mala suerte no crees?