(!Claro… un tifón!, como se me pudo olvidar esa parte… solo a mi se me pueden olvidar viejos amigos) es otra historia – continuo ella – Te recomiendo que siempre veas el pronostico del tiempo antes de salir de tu casa, y en caso de que den instrucciones de no salir permanece en tu casa. También es importante que tengas una maleta lista con provisiones para cualquier emergencia.
¿Provisiones? – pregunte confuso.
Si – afirmo Mariko – Comida, agua, lampara, radio… y no me acuerda de que mas. Abajo tengo la lista básica. Es muy importante que la maleta esta lista al lado de la puerta para que en caso de emergencia la tomes al salir de tu casa.
¿Cada cuando llega algun tifón? – pregunte temeroso.
No, no muchos – contesto distraída – uno o dos por año a lo mucho. Como esta la isla de Shikoku al lado de nosotros es muy difícil que un tifón pase por el estrecho canal, pero si se dan casos. Por eso siempre es mejor estar preparados (No es zona sísmica pero llegan los terremotos vecinos, no llegan muchos tifones pero si algunos y esta es una zona segura con respecto al resto de Japón. Ya entiendo su fascinación por Godzilla les hace falta una destrucción sobrenatural para distraerse, una película sobre un terremoto no tendría ningún impacto, para ellos es de todos los días.)
Estuve tentado a preguntar por volcanes, pero ya estaba medio alterado de caos y destrucciones naturales por lo que decidí esperar. Aun que la platica continuo un poco sobre la vida en Japón.
Volvimos a avanzar y llegamos a mi salón de clase. Me indico con una seña que pasara y en el momento que abrí la puerta sonó el timbre del receso y sin poderme contener le dije a Mariko – !Uf! Estuvieron cansadas las dos primeras primeras clases.
No preocupar – dijo Toshimori con seriedad- otras dos mucho difíciles. (Hhhhuuuyyyyy!)
No había acabado de pensar el huy cuando la estampida de chinos salió del salón de al lado que casi atropellan a Mariko. Ella con un gracioso movimiento que no me esperaba brinco dentro del salón para evitar ser atropellada. Una vez que vi que ya no salía ninguno me asome y dije – Supongo que las clases de rodeo van incluidas en la tarifa de la escuela – mientras veía a Toshimori y a Mariko.
Toshimori no pudo evitar sonreír y se presento extendiendo su mano – Yo ser Toshimori.