Una vez que todo se calmo, volví a platicar con Mariko que me pregunto – muy bien lo único que nos falta es saber el grupo en el que vas a entrar.
Muy fácil – conteste – en el grupo de “Desapen”.
¿Desapen? – pregunto ella confundida.
Si – dije con firmeza – desapendejamiento.
Se río un poco y me dijo – Tenemos un grupo para extranjeros que vienen de países occidentales. Aun que el curso lleva ya dos semana de inicio no creo que haya ningún problema.
Suena bien, no creo que haya problema para ponerme al corriente en dos semanas – dije.
El maestro se llama Toshimori – continuo – es un muy buen maestro con el que podrás aprender mucho. Habla muy poco ingles, suficiente para entenderte en una emergencia y muy poco como para evitar que los ayude en clase. Espera un momento por favor.
Se levanto y fue a un cuarto que estaba al fondo y minutos después regreso con un par de libros y me los entrego.
Listo – dijo – te acompaño a tu salón.
Comenzamos a subir para ir al salón, cuando me di cuenta que el edificio se veía mas descuidado por dentro que por fuera. Había unas partes que se veían demasiado agrietadas y no pude contenerme.
¿Por que esta así el edificio? – pregunte mientras señalaba las grietas en las paredes.
Ah! – contesto ella como si no se diera cuenta de las grietas – Cuando ocurrió el terremoto el Kobe, se sintió hasta acá y el edificio se agrieto. (!Pero el terremoto fue a mas de doscientos kilómetros de distancia!)
¿El terremoto fue hace diez años no? – Pregunte dudoso.
Así es (Hace diez años y ¿no han podido al menos cubrir las grietas con Yeso?)- contesto ella. Por alguna razón me miro seguramente vio mi cara de preocupación y agrego – Pero no te apures, aquí no es zona sísmica (pero aun así, el edificio quedo bastante dañado y ni hablemos del mantenimiento). Ademas, se revisa la estructura del edificio de forma periódica para ver si no hay ningún peligro. (Tal vez como los que supervisan tienen los ojos tan pequeños no alcanzan a ver las grietas)
No respondí, simplemente me quede estático y ella continuo – Por ejemplo en Tokio tiembla aproximadamente ciento cuarenta veces al día (¡Que!, ¿y siguen viviendo ahí?) pero la mayoría son imperceptibles (La mayoría… que consuelo). Aquí, a lo mucho es una vez al año aun que los epicentros son bastante alejados, por lo que no es muy peligroso.
Supongo que no debo de preocuparme mucho entonces – dije con inseguridad.
La verdad no hay problema – aseguro ella – pero cuando hay algun tifón…